El cuerpo elimina el alcohol de forma lenta y relativamente constante: en promedio alrededor de 0,10–0,20 g/L por hora (0,10–0,20 ‰), lo que equivale aproximadamente a una bebida estándar de unos 14 g de alcohol puro por hora. Si terminas la noche cerca de la medianoche con una alcoholemia de alrededor de 1,0 ‰ (1,0 g/L), incluso ocho horas después podrías seguir en el rango de 0,2–0,3 g/L, es decir, cerca o por encima del límite colombiano de 0,2 g/L a partir del cual ya se considera grado cero de alcoholemia. Dormir, tomar café, ducharse o desayunar no acelera este proceso: solo el tiempo hace descender realmente la concentración de alcohol en sangre.
La Ley 1696 de 2013 define grados de alcoholemia desde el llamado grado cero, que comienza en 20 mg de etanol/100 ml de sangre (≈ 0,2 g/L), a partir del cual ya se aplican sanciones. Estos umbrales se aplican a todos los conductores de vehículos automotores, incluidos motociclistas y conductores de servicio público, con consecuencias más severas para quienes prestan transporte público o escolar. La prueba de alcoholemia se realiza en controles aleatorios y operativos especiales (fines de semana, festivos, madrugadas), por lo que manejar "al otro día" no te exime de ser detenido y examinado. Usa el calculador solo como referencia y agrega siempre al menos 1–2 horas extra sobre el tiempo estimado; si tienes dudas, la opción más segura es no conducir.