El cuerpo elimina el alcohol de forma lenta y bastante constante, en promedio alrededor de 0,10–0,20 g/L por hora (0,10–0,20 ‰), lo que equivale aproximadamente a una bebida estándar de unos 14 g de alcohol puro por hora. Esto significa que si terminas la noche cerca de medianoche con una alcoholemia de alrededor de 1,2 ‰ (1,2 g/L), con un metabolismo más lento podrías seguir cerca de 0,4–0,5 g/L a las 8 de la mañana, todavía por encima o muy cerca del límite chileno de 0,3 g/L para ser considerado "bajo la influencia del alcohol". Dormir, tomar café, ducharse o desayunar no acelera el proceso: solo el tiempo hace bajar efectivamente la concentración de alcohol en sangre.
En Chile, la Ley de Tolerancia Cero (Ley 20.580 y normas posteriores) redujo el umbral de "bajo la influencia del alcohol" a 0,3 g/L y el "estado de ebriedad" a 0,8 g/L, de modo que una alcoholemia relativamente baja ya constituye infracción. Además, bajo la Ley Emilia y regulaciones asociadas, los conductores profesionales y comerciales se rigen en la práctica por un criterio de 0,0 g/L, donde cualquier resto de alcohol puede ser sancionable. Carabineros y SENDA realizan controles preventivos con alcotest en carreteras y zonas urbanas, incluyendo fines de semana y períodos festivos, en los que también se detectan conductores "al día siguiente". Por eso, usa la calculadora solo como referencia y agrega siempre al menos 1–2 horas adicionales al tiempo estimado; si tienes dudas, lo más seguro es no manejar.