Como regla orientativa, el organismo elimina entre 0,10 y 0,15 g/L de alcohol por hora, aunque esta cifra varía según la persona. Si llegaste a una alcoholemia de 0,8 g/L, necesitarías entre 6 y 8 horas para llegar a cero, y más tiempo si fue superior.
En Chile, las sanciones comienzan ya en 0,31 g/L, lo que deja un margen muy estrecho para el error. El cansancio, el tipo de bebidas, la comida y el metabolismo individual pueden alterar el resultado significativamente. Lo más prudente es planificar con anticipación y, si tomaste, no manejar esa noche —y, si hace falta, tampoco a la mañana siguiente.