El cuerpo elimina el alcohol de forma lenta y bastante constante: en promedio alrededor de 0,10–0,20 g/L por hora (0,10–0,20 ‰), lo que equivale aproximadamente a una bebida estándar de unos 10 g de alcohol puro por hora. Esto significa que si terminas la noche sobre la medianoche con una tasa cercana a 1,2 ‰ (1,2 g/L), incluso ocho horas después podrías seguir en torno a 0,4–0,5 g/L, es decir, muy cerca o por encima del límite general de 0,5 g/L permitido para conducir en España. Dormir, tomar café, ducharse o desayunar no acelera el metabolismo del alcohol: solo el tiempo hace descender realmente la concentración en sangre.
Según la DGT, el límite general es de 0,5 g/L (0,25 mg/L en aire espirado) para conductores no profesionales, mientras que para conductores noveles (menos de 2 años de permiso) y profesionales se reduce a 0,3 g/L (0,15 mg/L). Para menores de edad que conduzcan ciclomotores, vehículos ligeros o VMP la norma es aún más estricta: 0,0 g/L de alcohol. La DGT y las policías de tráfico realizan campañas de control de alcohol y drogas en todo tipo de vías y a cualquier hora del día, por lo que las conducciones "a la mañana siguiente" también suelen ser objetivo de estos controles. Usa la calculadora solo como referencia y añade siempre al menos 1–2 horas extra al tiempo estimado; si tienes dudas, lo más seguro es no conducir.