El cuerpo elimina el alcohol lentamente y a un ritmo casi constante: en promedio alrededor de 0,10–0,20 g/L por hora (0,10–0,20 ‰). Eso equivale, de forma aproximada, a una bebida estándar por hora. Si terminas la noche cerca de la medianoche con una alcoholemia de alrededor de 1,0 ‰ (1,0 g/L), después de ocho horas podrías seguir en el entorno de 0,2–0,3 g/L, aunque ya te sientas "bien". Dormir, tomar café, ducharse o desayunar no acelera el metabolismo del alcohol: solo el tiempo hace bajar la concentración en sangre.
Desde abril de 2023 rige en Argentina la Ley Nacional de Alcohol Cero al Volante, que fija un límite general de 0,0 g/L de alcohol en sangre para todas las personas que conducen vehículos motorizados; cualquier valor detectable por encima de 0,0 g/L constituye una infracción. Antes existían límites diferenciados (0,5 g/L para automóviles particulares, 0,2 g/L para motocicletas y 0,0 g/L para conductores profesionales), pero el enfoque actual es de tolerancia cero. Las autoridades realizan controles de alcoholemia en rutas y zonas urbanas, especialmente los fines de semana y en períodos festivos, por lo que manejar "a la mañana siguiente" no te protege de un test. Usa el calculador solo como referencia y añade siempre al menos 1–2 horas de margen adicional; si tienes alguna duda, lo más seguro es no conducir.