Los calculadores de BAC como SmartBAC son útiles para entender, de manera aproximada, cómo influye el alcohol en tu organismo a lo largo del tiempo. A partir de datos como sexo, peso, cantidad de tragos, graduación alcohólica y tiempo de consumo, el sistema aplica fórmulas como la de Widmark para estimar tu curva teórica de alcoholemia y el tiempo estimado para volver a 0,0 g/l.
Sin embargo, esta estimación nunca tiene la precisión de una medición con un alcoholímetro homologado o un análisis de laboratorio, y se ve afectada por la exactitud de tus recuerdos (cuánto tomaste realmente, qué graduación tenía, etc.) y por factores personales difíciles de modelar (función hepática, enfermedades, medicamentos). Por eso SmartBAC debe entenderse como un aliado para tomar decisiones prudentes —por ejemplo, decidir no manejar— y no como un justificativo para hacerlo.